
Combinando el sabor fuerte y espaciado del chorizo con la pechuga, es una forma de volar por los cielos el sabor tenue del pollo. Es super delicioso y es una comida fuerte y súper llenadora.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo divididas en dos cada una o fileteadas en bistecs
- 300-500g de queso Oaxaca/quesillo/queso de hebra (dependiendo de que tan generosos se quieran ver con el queso. Si no tienen acceso al queso Oaxaca, queso mozzarella puede hacer bien el trabajo también)
- 500g de chorizo de puerco
- Sal
- Pimienta
Preparación:
- En un sartén precalentado a fuego medio alto echamos el chorizo ya sea cortado en trocitos o desmoronado (no necesitan aceite, el chorizo sueltan bastante grasita por su cuenta). Una vez hecho separamos el aceite del chorizo simplemente inclinando un poquito el sartén y dejando que la grasa se vaya para un lado y pasando el chorizo a otro traste y reservamos ambos.
- Salpimentar muy bien las pechugas y rellenarlas u enrollarlas con queso Oaxaca previamente deshebrado y chorizo y asegurar con un palillo o mondadientes.
- En el sartén caliente a fuego medio alto usamos la grasita del chorizo y ponemos las pechugas rellenas para sellarlas salteándolas de cada lado hasta que se doren por fuera. En este punto las pechugas soltaron un poquito de agua y el aceite ya se debió haber consumido la mayoría, ahi es cuando hechamos media taza de agua y de inmediato tapamos el sartén con una tapa.
- Cocinamos aproximadamente de 8 a 15 minutos bajando el calor a fuego medio-bajo para que el pollo termine de cocerse (dependiendo del corte de su pechuga, necesitara menos o mas tiempo para terminar de cocerse bien).
- Servir con una ensalada fresca para equilibrar la la grasita del chorizo y balancear el plato.
Notas:
Recomiendo usar unas pinzas como las que se usan para el pan, para poder manipular bien las piezas de pollo sobre el sartén. Estas pinzas te dan el control que no tienes con una espátula o una cuchara (pues al voltear piezas de carne sobre el aceite a veces pueden salpicar y quemarte).
Este plato alcanza de 4 a 6 porciones depende de como hayan decidido cortar su pollo. Cuando la pieza solo la dividen en dos y la rellanan en el centro, el pollo rinde menos, pero es la cantidad perfecta para una persona que le gusta comer generosamente. Por otra parte si tienen la pechuga en bistec, pueden hacerlo rendir mucho más pues salen más filetes delgados y por lo tanto mas rollitos; perfectos si quieres racionar las porciones o tienes niños chicos.